Una pregunta capciosa

pinochet-y-fidel¡Es que no dejan de sorprendernos! La capacidad de respuestas que tienen no guarda ningún tipo de parangón con la naturalidad con la que se pronuncian cuando afecta a sus intereses o conveniencias.

Hace unos minutos, en un programa de televisión, Espejo Público, de Antena Tres, un diputado de Izquierda Unida, Alberto Garzón, participa como invitado en el debate. Los contertulios habituales, en este caso Ignacio Camacho, Ernesto Ekaiser y Antonio Casado, cuestionan, sobre la noticia aparecida en los medios de comunicación, en estos días, sobre la innecesaria intervención de algunos jueces españoles en asuntos judiciales internacionales, como puede ser Chile, con el caso Pinochet, o en China por sus constantes violaciones a los derechos humanos, tramas de interés en sus países, pero que deben ser resueltos por sus ciudadanos o por los medios judiciales que se contemplan en las resoluciones de organismos internacionales creados para velar por ellos. Susana Grisso recuerda que gran parte de la deuda exterior de nuestro país s encuentra en poder de la administración china y que este tipo de actuaciones pueden redundar muy negativamente en la economía española en caso de que los asiáticos decidan tomar medidas por los constantes edictos que se elevan, a las instancias jurídicas internacionales. El joven político, Alberto Garzón, al ser preguntado por su parecer por la conductora del programa, indicando nos estar de acuerdo con las opiniones que manifiestan los periodistas incidiendo en la necesaria y obligatoria participación de España con las medidas y autos que hacen públicos los jueces españoles que deciden convertirse en adalides de la libertad y el honor en otros países, recordando que no debemos mantenernos ajenos a los crímenes y expolios que se comenten en los referidos estados soberanos.

Digo yo que bien podrían dedicar sus esfuerzos y tanto trabajo, con medios y fondos españoles, a resolver los gravísimos problemas morales y delictivos que vienen realizando algunos en este país, del que cobran y viven.

Uno de los habituales tertulianos le hace ver el carácter retroactivo de estos descargos, indicándole que la injusticia y los crímenes cometidos no tienen ninguna justificación, máxime cuando se ejecutan de una manera tan exagerada y visceral. El político se reitera en sus opiniones, añadiendo que hay situaciones de expolio, extorsión y saqueo, haciendo mención especialmente a los vividos en Chile, donde la dictadura del general Pinochet, no solo procuró acabar con cualquier signo de políticas socialistas sino que aprovechó su posición de poder para saquear a familias y repartir sus bienes entre sus familiares y amigos directos, con claro interés de enriquecimiento propio. El periodista, ante las argumentaciones del joven político, le rebate con la seguridad de saber que su nueva pregunta es un golpe ganador. Vamos, que se lo puso a güevo, como decimos aquí. Entonces, le dice, según su magnífico análisis los jueces españoles debería actuar sobre los dirigentes cubanos que expoliaron a miles de españoles, le confiscaron las tierras que le pertenecían legalmente, incautaron fábricas y negocios y los extraditaron sin ninguna contraprestación, cuando no fueron violentados sus derechos humanos. Éso es una preguntan capciosa, responde el congresista de Izquierda Unida.

Tan deplorable son los crímenes que se cometieron en Chile y Argentina, por poner dos casos, donde se vulneraron todos los derechos de los ciudadanos que no mantenían el ideario político de los golpistas y donde millares de inocente fueron ejecutados, como los que se cometieron en Cuba, en Corea del Norte o en Camboya, aquí fueron millones los desaparecidos. Es más, me atrevería a decir, que los crímenes no tienen idearios, los asesinos son asesinos, simplemente. Que disfracen sus actuaciones facinerosas, depravadas e inmorales con tratamientos políticos, como si fuesen buscando una justificación con quienes mantienen pareceres en sus pensamientos, me parecen inaceptables, por utilizar un término suave. Los canallas no tienen sitio en la humanidad. Al final siempre caen. Lo que me parece ilógico, faltando gravemente la coherencia, es que se exija comportamientos y actuaciones judiciales, en estos casos con jurisprudencia internacional, con los de un extremo y se banalice y hasta se defiendan los del otro, porque éstos parecen, o disimulan muy bien, que mantienen idearios parecidos a los suyos. No basta con particularizar las reprobaciones ni acusar a un sector de los asesinos que la humanidad ha padecido en su historia. Hay que socializar y unificar las acusaciones. ¿O es que los españoles expoliados y maltratados en Cuba tienen menos derechos que los que fueron asesinados y saqueados en Chile o Argentina? Si estas son las premisas con las que actúan los políticos, sobre estos temas, apaga y vámonos. Defender siempre la justicia pero con ecuanimidad y coherencia. Todos somos iguales ante la ley. Pero todos. No solo debemos castigar a los que no piensan como yo. Porque si no estaremos cayendo en los mismos errores que criticamos. ¿O no, don Alberto Garzón?

 

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en POLÍTICA. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s