Arriate y las cosas del corazón

arriate1Uno mantiene siempre la certeza de poder agradecer cuanto bueno le sucede, de corresponder con la gratitud por las atenciones que le deparan. Es un bien que nadie ni nada puede desposeernos de él, mientras se nos otorgue el don de la vida. Soy de los que piensan que nada en este mundo ocurre por casualidad que tenemos los designios marcados y las cosas van llegando cuando tienen que llegar. Doy gracias a Dios por ello siempre y eso, que en los últimos tiempos, las circunstancias parecían entornarse en la desgracia, los caminos se embarraban y los cielos se obscurecían. Pero nunca dejamos de tener en fe, de mantener la ESPERANZA, y cuando menos lo esperábamos, cuando la mayoría de los que creíamos nuestros amigos corrían en desbanda y huían a parapetarse en la seguridad que a nosotros nos faltaba, en la liquidez pragmática de bienes materiales, la Providencia nos manda un ángel y, al menos, nos reconforta con su amistad y preocupación. El mundo se nos había roto y vino a recomponer el firme para que pudiéramos caminar. Gracias a él, de su mano, fueron llegando otros, a los que tampoco les importaba que las finanzas, sino nuestros  valores, nuestras inquietudes y habilidades. Él sabe quién es. Ellos saben quiénes son y lo importante que han sido para que, al menos, pusiéramos sacar la cabeza a flote, no haber perecido en aquel desastre de hace unos años. Gracias a su confianza y sus condiciones cristianas. Pero no creáis, ni os ilusionéis, que no os voy dedicar a este artículo. Pero tenía necesidad de hacéroslo llegar hoy. Cosas del corazón que se manifiestan de pronto.

Hace unos días tuve la inmensa suerte de ser invitado, por la hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre y Santo Entierro de Cristo, de Arriate, un bellísimo pueblo situado en plena sierra de Ronda, un paraje que deben perderse por su inigualable, a participar en el ciclo de conferencias, que organizan para dar inicio al curso cofrade, exactamente en la XXXII Semana de Exaltación Cofradiera. Fue un honor poder participar de este importante evento, junto a otros meritísimos ponentes y así se lo hice llegar a mis anfitriones. Hablar de la Virgen de la Esperanza, de su devoción allende nuestras fronteras, de la universalidad que lleva adscrita, siempre es reconfortante y nunca fácil, y menos cuando uno se encuentra un salón de actos repleto de fieles expectantes y atentos la torpeza de nuestras palabras. La verdad, quienes me conocen, saben que intento evitarlo. No puedo dejar de emocionarme cuando hablo de la Virgen. Es algo que me puede, que vulnera mi voluntad con demasiada facilidad. Y no puedo traicionar mis sentimientos. Viene ésto a colación porque quiero agradecer todas las atenciones que tuvieron hacia mi persona y como decía el filósofo, escritor y moralista francés, del siglo XVIII, Jean de la Bruyere, el único exceso permitido en el mundo, es el exceso de gratitud, necesito y quiero abundar en mis agradecimientos. Desde su Hermano Mayor, Salvador Velasco, hasta los integrantes de su junta de gobierno Santiago Melgar, Paco Gamarro y Antonio Gamarro, la gentileza que han tenido, el trato con el que fui recibido y las atenciones que mostraron fueron inmerecidas para este humilde escribidor que solo trata de ser consecuente con su pensamiento, con sus ideas y credo, muy especialmente, y no reviste más valor que la de pertenecer a su Hermandad e intentar divulgar el mensaje del Señor haya donde vaya, que no es otro que promover y extender la gran Virtud de la Esperanza, y que tenemos la suerte de encontrarla, cada día, en la Basílica de la Macarena.

Muchas gracias, queridos amigos de Arriate. Habéis horadado mi sentidos y plantado la simiente de vuestra amistad, que ya siento enraizar en mis ser. Cosas nunca baladíes estas sosas del corazón.

Esta entrada fue publicada en ANDALUCÍA, HERMANDAD DE LA MACARENA, RELIGIÓN. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Arriate y las cosas del corazón

  1. Antonio Gamarro dijo:

    Hola amigo!!!

    Siempre extraordinario, gracias por las palabras que nos dedicas, pero todo agradecimiento es de nosotros hacia ti. Nuestra señora de la Esperanza a sellado sin duda alguna una gran amista. Un fuerte abrazo. Antonio Gamarro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s