Costaleros de moda… ¡joder!

Estamos perdiendo el norte.

costalerosNo entiendo lo que está sucediendo en torno al mundo de las cofradías, debo ser algo reaccionario en mis pensamientos sobre mi ciudad y, sobre todo, en cuanto refiere a la Semana Santa de Sevilla. Desde luego siempre hay que cosas que mejorar.

No cabe duda que tenemos que seguir evolucionando. Las hermandades permanecen, después de siglos desde sus fundaciones, gracias a sus comportamientos vanguardistas, a saber adecuarse a los tiempos, incluso adelantándose en sus hábitos sociales. Un detalle que da idea sobre la legitimidad de esta aseveración. Antes de la constitución de los Estados Unidos, de su declaración de independencia, como paradigma del establecimiento de la democracia y la instauración del sufragio universal, en Sevilla, siglos antes, ya se llevaban a cabo elecciones con esas mismas normas, para la constitución de sus juntas de gobiernos. Siglos después, cuando se implanta la dictadura en nuestro país, tras el desangre de la guerra civil, las hermandades continúan realizando plebiscitos para elección de sus dirigentes, se sacan las urnas y se vota, con total libertad, a los candidatos de las listas presentadas. Fíjense si son importantes las hermandades, que mantuvieron la memoria democrática en la ciudadanía.

Fieles a sus orígenes, también supieron mantener sus tradiciones en la celebración de sus cultos, en la configuración de sus altares para mayor gloria de Dios. Nos dejaron una importantísima herencia sentimental, de profundas raíces religiosas, que debemos transmitir en su integridad, sin mutilaciones innecesarias, pero sin prejuicios de cambiar, siempre para mejor, la idiosincrasia de las cofradías, del mundo que las rodea. Evidentemente, como están regidas y formadas por hombres, habrá que ir puliendo aquellos defectos que se detecten, dar brillo a las hermandades sin tener que amputar las tradiciones, comportamientos y hasta las imágenes. Y no me refiero a las Sagradas que damos culto, a las que rezamos y pedimos su intercepción ante Dios nuestro Señor. Estoy aludiendo a ese grandísimo patrimonio que nos legaron aquéllos que nos precedieron, a las instantáneas que van quedando prendidas en el álbum de la memoria. Nos las están robando sin recato. Están intentando instaurar otra cosa que nada tiene que ver con la que sentimos, con la que nos enseñaron, con la que aprendimos navegando, día a día, año tras año, por las calles de Sevilla, de la eterna, no la que pretenden cambiar estos catetos, con apariencia de modernos, que nos dirigen.

Ya lo que faltaba era un pase de modelos de costaleros. ¡Pero por Dios! Que yo sepa, y fui costalero en mi hermandad, durante dieciocho años, para ello se necesita un trozo de saco, forrado de tela, una morcilla, entiéndase almohadilla y no las que vende Roig en su puesto del mercado de la calle Feria, una faja, zapatillas y ropa cómoda –camiseta y pantalón- y, por supuesto, muchas ganas de tirar para arriba y andar de frente. No hay mayor secreto. Lo demás es protagonismo, intentar sobresalir y destacar. Eso no es innovar. Eso es frikismo. Una cosa es la vanguardia y otra, muy distinta, el mal gusto.

Lo peor es que el local estaba repleto y que según algunos testimonios, se aplaudían y jaleaban los modelos conforme salían. Y no vale que el espectáculo se organizara para recaudar fondos por algo. Hay muchas formas de realizar esas cuestaciones. Ya imagino la escena. “Y ahora podrán ver costal de rosa de pitiminí elaborado sobre suave terciopelo de Lyon, camiseta de tirantes que deja expedita a su contemplación, la musculatura y tatuajes del Señor, y pantalón de pantorrilla”. Vamos hombre.

No debemos consentir esta frivolización de los sentimientos y las tradiciones. Habrá que ir adecuándose a los tiempos según las normas. Siempre se ha hecho. Pero la Semana Santa es fe, conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestros Señor Jesucristo y de los Misterios Dolorosos de su Amantísima Madre. Un ejercicio de piedad entendida desde el fervor popular, pero no un espectáculo circense, ni una fiesta pagana, aunque algunos quieran frivolizarla y y convertirla en algo parecido a un pase de presunciones.

Galería | Esta entrada fue publicada en SEMANA SANTA, SEVILLA y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Costaleros de moda… ¡joder!

  1. Amargura de la Palma dijo:

    Atendiendo a tu escrito comentario y con tantas faltas de ortografía en estos tiempos, si que me parece un frikismo que alguien que sin conocer el acto o hecho en sí, pueda ir gritando a los cuatro vientos lo que un periodista de mal aguero como Antonio Rodriguez, que para el sólo existe Sevilla y de ahi que no lo saquen, pueda defender a capa y espada algo que se está sacando de un contesto meramente recaudatorio con el fin de poder obtener algún beneficio económico para salir adelante en la preparación y salida procesional de una humilde hermandad de pueblo, sin otro particular más lejos de la realidad. En cuanto al frikismo del que usted habla, dígame por cuáles de las hermandades de Sevilla comenzamos, a hablar de frikismo, pues que yo sepa en mi hermandad y mis compañeros costaleros a los cuales he pertencido durante 16 maravillosos años, ninguno ha ido a Gym ni llevan tatuajes, como los que veo cada Semana Santa en sevilla, yesti oor no hablar de los modelitos de costales y pantalones arremangados hasta la pantorrilla para enseñar depilación de algunos (usted mismo lo tiene puesto en la foto) más que un costal es un recorte de flamenca para la feria. En mi pueblo aún se sigue con la tradición antigua del clasico costa de saco y tela y pantalón negro, por si esta interesado en descubrirlo el próximo Domingo de Ramos. Y ya para terminar si tuviesemos y en cuanto al salón coko usted dice, si tuviesemos un Palacio de Congresos, un Alfonso XIII, un Hotel Macarena o por el estilo igual seria mejor que los locales de los que disponemos en nuestro humilde y acogedor pueblo.
    Claramente está visto y comprobado, que es más fácil criticar la paja del ojo ajeno que ver la viga propia.
    Y aludiendo a las Sagradas escrituras ” La Caridad se empieza por casa propia”

    • Querido lector.
      No suelo responder a los comentarios que se vierten en mi blog porque suelo respetar y aceptar las criticas. Va en el sueldo. ¿Me puedes indicar donde están las faltas de ortografías? Es que no las veo me gustaría corregirlas. Si veo algunas en tu comentario por no decir otras gramaticales, semánticas, etc. Pero éso es lo de menos. Creo que ha descontextualizado el fondo del artículo que, evidentemente no va en contra del pueblo en el que se realizó el pase de modelos, y sí me refiero a la gente de Sevilla, que no Sevilla, que intenta marcar tendencia con total ignorancia de la tradición. Segundo, tu mismo lo explicas perfectamente, tampoco me refiero a la cofradías de su pueblo sino a las de Sevilla que permiten, las que lo permiten, que hermanos que hacen la estación de penitencia, puedan llevar costales como los que muestro. Me congratula, muchísimo y de corazón, que en su pueblo, en su hermandad, no se permita o se consienta, estas extravagancias. La verdad, tal vez debamos aprender y mirar hacia quienes mantienen la sencillez y lo natural. Cuando hablo de local, lo hago desde el respeto y la humildad, nunca como desprecio. Me parece tan digno, o más, que los escenarios que describes. Veo la paja en mi ojo, por eso intento sacarla. Lo que sí es cierto que hay muchas formas de recaudar fondos. Y creo, desde mi opinión, que una hermandad debe reconducir este tipo de acciones, de manifestaciones “exóticas”, por su propio bien. No todo vale. Somo Iglesia, tenemos que dar testimonio de ello, como marca la Iglesia, como dictan nuestros Pastores. En los tiempos en los que vivimos, donde estamos en el punto de mira, y nunca mejor dicho, debemos acertar con los actos que organizamos y desgraciadamente, este tipo de celebraciones, son los nos muestran con banales. Un pase de modelos no tiene nada de malo, pero de costaleros, qué es lo que tiene que mostrar un costalero. Permíteme, por último, desearte uan muy estación de penitencia el próximo domingo de ramos. Me gustaría poder estar en tu pueblo pero en el “mio” realiza la estación de mi penitencia mi hermandad del Amor y allí estaré, a sus plantas. Un saludo

      PD.- Por favor, y te lo reitero con humildad, dime dónde están las faltas de ortografía, semánticas, gramaticales o semiológicas, en mi texto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s