El sentido de la tolerancia recíproca

           tolerancia_entendimiento_y_pazEl respeto se gana con tolerancia. La crítica es una opción para consagrar las aptitudes y mostrar que la inteligencia prevalece ante la ineptitud y la ignorancia. Una de las cosas esenciales para construir una sociedad plural es la alineación cultural, la posibilidad para que cualquier pensamiento tenga un espacio en la colectividad ciudadana. El estado de derecho, por ende, debiera cuidar del cumplimiento de esta posibilidad de convivencia. Nadie debiera ser excluido, de la honorabilidad de pertenecer al referido estado de derecho, por su condición social, sexual o económica. Y eso se consigue, no es la primera vez que lo cito en mis artículos, con la educación, con la formación, con la innegabilidad de poder tener acceso a la cultura.            Mucho me sorprende que se requiera respeto e igualdad, un clamor necesario que un sector de la población española, con una orientación sexual determinada solicita, cuando se vapulea, ateniéndose a sé qué extraña acepción de la libertad de expresión, desde ese mismo escaño, desde la misma tribuna en la que solicita públicamente, haciendo uso de los medios que pagamos entre todos, la comprensión de sus derechos como personas, a otras instituciones o creencias, por el mero hecho de diferir en sus criterios sobre la sexualidad.

                Una pancarta, en la concentración promovida para la celebración de la jornada del orgullo gay, hacía apología con un eslogan que deja mucho que desear sobre la tolerancia que se requiere de quienes tanto la solicitan. Que conste que la mía la tienen, no me vayan a declarar o tildar como homófono. Sólo quiero ofrecer mi opinión sobre un ataque innecesario y gratuito a las creencias. ¿Era necesario verter un comentario tan violento como el que figuraba en una pancarta? “Hay que quemar la conferencia episcopal”. Parece de otro, de imposiciones inquisitoriales. Supongo, o mejor, creo con firmeza que esta proclama, absolutamente intolerante, proviene de un minúsculo sector, un grupúsculo inculto, de este colectivo. Me consta, porque tengo amigos homosexuales y porque hay aprecio entre nosotros, que no comparten este pensamiento y que están incluso en contra. No ya porque son creyentes, sino porque el establecimiento de sus valores les confiere un alto grado de tolerancia. En todos los sentidos.

            Pero este comentario no tiene ningún sentido. Si la Conferencia Episcopal se ha pronunciado está en su derecho, en coherencia a su pensamiento, no lo olvidemos. Distinto es que algunos piensen que lo hagan equivocadamente y que se expresen en los términos de respeto que confiere la libertad de expresión. Pero cuando lo hacen de esta manera, en este ámbito de reclamaciones públicas para un reconocimiento, que la mayoría de la sociedad ya ha admitido, por otro lado, lo único que consiguen es todo lo contrario a lo que intentan. Ni en broma tiene sentido. Un pequeño paso atrás en la consecución de los derechos que tanto ha costado. La gente necesita normalidad en todo lo que incumbe a la convivencia. Y eso se consigue, siempre, con naturalidad, sin necesidad de diferenciar. Las personas son personas, con un pensamiento u otro, con un comportamiento sexual u otro. Y por supuesto no alterándose cuando alguna institución se manifiesta en contra de esos comportamientos porque solo se consigue el enaltecimiento de la estulticia. Por todos lados.

            Soy consciente, y defensor extremo, de la necesidad por mantener la equidad en todos los aspectos de la vida, del respeto entre unos y otros, en llegar a poder conseguir que la naturalidad sea exponente de una sociedad plural. Para ello es necesario la comprensión y el respeto entre todos.

            Creo, sinceramente, que sobraba la proclama de la pancarta, porque nada tiene que ver en una celebración que es gozo y satisfacción de lo conseguido. Hasta en la memoria de quienes han dado su vida por ello, para conseguir que cualquier persona pueda ejercer su sexualidad en un ámbito de libertad, donde el respeto, para unos y otros, ha de predominar por encima de todo. Si no estaremos equiparándonos a los animales, donde los instintos prevalecen sobre la razón.

Galería | Esta entrada fue publicada en ESPAÑA, POLÍTICA y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s