Los ritos de la Navidad. La primera juventud

Antonio García Rodríguez

uno_navidadEra una sensación nueva la que comenzaba a fluir por nuestras venas, como si la sangre galopara y se mostrara indomable provocando una euforia sin igual. La luces comenzaban a parpadear en el muro que nos parecía tan frío e indiferente apenas unas semana antes. Aquel derroche luminotécnico marcaba la cuenta atrás de las fiestas navideñas. La fachada de El Corte Inglés era el primer signo de la alegría en la ciudad, del casco histórico aún repleto de negocios familiares, entrañables tiendas que fueron devoradas, qué pena, por la bestia del progreso cateto, unos años después, impuesto por modernos que solo miraban las maravillas de sus desastres

Salíamos con la ilusión proyectada en la semblanza de nuestros rostros, dichosos porque no nos asían de la mano nuestros padres, ignorando que su nostalgia nos invadiría el alma años después, y manteníamos la primera de las emociones afectivas, esperando que una sonrisa…

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