Dios sobre fondo blanco.

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El Cristo de la Buena Muerte lo lamina todo. Absorbe, con su imponente presencia, cualquier atisbo de humanidad para convertir en divino lo que se presenta como humano. Basta su anatomía perfecta para recordárnoslo. Pepillo, con su magistral hacer, nos Lo presenta así. Seguir leyendo

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Otros tiempos

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Eran otros tiempos. La tecnología todavía no avasallaba a las multitudes ni esclavizaba sus voluntades. Los teléfonos eran fijos, armatostes con timbres relumbrantes y marcación de rueda. La máxima aspiración era poder conseguir el televisor en color donde contemplar a … Seguir leyendo

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Noche de Reyes

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Añora aquellas manos, suaves, que arrastraban una caricia cuando ultimaba la vestimenta; se apesadumbra con la nostalgia de la voz que canturreaba aquello de la llegada de los Reyes Magos al portal Belén, sin saber por qué Holanda se veía, mientras se alejaba hasta el comedor y el padre apuraba la copita de anís y enfilaba la puerta para buscar la senda de la comitiva Real. Seguir leyendo

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La intimidad oculta de Sevilla

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Un puñado de personas, sin prisas, sin ansias de notoriedad, sin ínfulas de falsos protagonismo, entorno a su devoción, en un rincón perdido de la vieja ciudad, rezando, orando, ofreciendo su palabra para agradecer, para dar gracias, sin ninguna pretensión. Sólo acercarse a Dios. Verse prendidos por su amor. Así tiene sentido todo. Así la Navidad se muestra como debe mostrarse. Seguir leyendo

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Luces de Navidad y tolerancia

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Las luces de la Navidad, y los motivos que se exponen en la vía pública, deben guardar correlación con esta celebración religiosa, como sucede en las principales ciudad del mundo occidental y no intentar desacralizarla. ¿O es que en Berlín, París, Londres o Nueva York, por citar solo algunas de las grandes urbes, hay menos emigrantes y confesiones religiosas que en Sevilla? Que pongan en duda, en cualquiera de ellas, cómo deben ornamentarse o iluminarse sus calles, a ver qué pasa. Seguir leyendo

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Un otoño de ayer

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Domingos envueltos de tristeza y melancolía porque con la caída de la tarde llegaban otra vez las horas de las esperas. Caminos de vuelta, recordando las canciones que sonaron mientras degustábamos el Martini con hielo, o el cuba libre con ginebra, sin ron, y que nos ponían el corazón ribeteado de romanticismo, como aquel día que la balada de otoño, de Serrat, fundió dos miradas y quedaron prendidas en la memoria. Seguir leyendo

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No todo vale.

    nazarenos_sevillanos_semana_santa  Hay manifestaciones públicas que se convierten en losas con el paso del tiempo. Las palabras se las lleva el viento pero las que se escriben o se expresan en medios de comunicación, ya sean audiovisuales o escritos, ésas son verdaderas anclas que fondean el presente y lo hacen inamovibles, condicionando el futuro. Hay que tener muy buena memoria para no ser recurrente en lo que contrario de lo que se expresó. Siempre hay alguien que recuerda el pasado; siempre ha y alguien dispuesto a extraer, de las hemerotecas, esas declaraciones que convierten en lanzas las cañas, y que suelen dejar en evidencia a quien intenta, en el mejor de los casos, rectificar su pasado.

Estas situaciones se repiten constantemente en la vida política. Hoy, los medios tecnológicos, facilitan estos ataques a la memoria. Enseguida se muestran vídeos o grabaciones que corroboran las acusaciones, o reproches, a un mal proceder o conducta. Vivimos en una porquera política donde lo importante no es resaltar el trabajo, sino descubrir donde flaquea el adversario para sacarlo a la luz y dejarlo en evidencia, ante el regocijo de sus partidarios. No hay más que ver los informativos de los medios de comunicación. Estas tensiones se resuelven con este procedimiento.

            Pero estas tendencias que rozan la venganza se van trasladando, poco a poco, a la vida cotidiana. El hombre copia, casi siempre, lo peor del hombre, imitando sus peores conductas que trasviste de una justicia incautada de la necesidad de los demás o de las propias envidias y rencores que subyacen en la memoria hacia quienes va dirigido el mensaje. Este reasentamiento de las formas y las conductas políticas, se va implantando en la vida diaria de las hermandades. No hay más que echar un vistazo a nuestro alrededor más próximo. Vemos verdaderas campañas electorales, con mercadería estrafalaria, con vídeos promocionales de los candidatos en el que mensaje primordial pasa a un segundo término ante la desacreditación de los oponentes, relatando promesas que en el mayor de los casos, son irrealizables, señalando las incorrecciones que ha llevado a cabo su adversario, citando a los hermanos a reuniones dantescas que rayan en lo irrisorio, pues rodean el escenario con la parafernalia de un mitin y que se parecen más a convenciones –ha habido algunas en las que se acompaña de música la entrada en el salón del futuro hermano mayor-, se realizan envíos postales masivos, en algunos casos, con la inadecuada utilización de los Sagrados Titulares. Participan en programas de radio y televisión local, donde estudian hasta la postura que han de poner cuando dicen aquello o el tono de voz que han de emplear cuando se refieren a sus proyectos en asistencia social, que es la mejor y más parte del programa electoral, olvidando –en bastantes ocasiones– que el fin primordial y esencial de las hermandades es rendir culto, propagar la fe a través de él. La caridad, curiosamente casi nadie la denomina así, y utiliza el término asistencia social, es la consecuencia de la práctica de la fe. Sin culto, sin la oración, sin la necesidad de ansiar a Dios, no hay nada.

            Esta ciudad, al contrario de lo que sucede en otras partes del mundo, siempre ha seguido los mandatos y órdenes de Iglesia, con un sentido conciliar, con el propósito de acercar el mensaje del Señor, a través de la visión, de la cercanía que proporcionan las imágenes sagradas, de su unción divina. Se hace de manera popular y en los nuevos modos que utilizan estos nuevos kofrades utilizan el populismo,  tan en boga hoy en día, como medio de atracción de votos.

            Ya casi nadie habla de las cosas sencillas que hicieron grandes a nuestras cofradías.  Nadie habla, sosegadamente y sin la critica acervada, de palios ni de parihuelas que se resanan, ni de cera, ni de músicas. Todo se revierte a la reprobación y el reproche. Nadie habla pacíficamente, ni retiene las imágenes en el corazón. Se manda y se obedece al son que impone esta nueva concepción de hermandad. El pasado puede quedar relegado al olvido. No es buena cosa. Las palabras no se las lleva el aire. No se debe secular el sentido primitivo, el origen popular de las cofradías, quitarle la identidad e imponer nuevas conductas. Hay sentimientos que van parejo a la propia vida de la hermandad. Es la noción del saber dónde y cómo se ha ido revitalizando la creencia de muchos, cómo se han instruido en la fe observando, participando de la propia cofradía en la calle. No todo vale. No todo se sustenta en esa mal entendida modernidad que tanto mal hace. Las cofradías solo necesitan ser lo que han sido, sin alteraciones rimbombantes, sin estos estrépitos que desunen y alejan a quienes comparten las mismas sensaciones. Siempre se han ido amoldando a los tiempos con naturalidad, sin estentóreas manifestaciones de sus gobernantes, sin entablar batallas para conseguir esas varas doradas, sin intentar alcanzar prestigio social. El culto, la formación y la caridad, en ese orden, siguen siendo las premisas primordiales por las que debe conducirse el cofrade. No, no todo vale. Las hermandades no son partidos políticos, ni pueden conducirse como ellos. En esta ciudad, durante siglos, siempre ha primado el amor sobre el interés, y cuando ha habido alguno, se ha preservado el de la Hermandad.

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Mi gato Tyrión y la humanidad de Podemos

Mi gato se llama Tyrión. Creo que ya .lo he referido en este blog alguna que otra vez. Es un animal precioso, algo travieso, juguetón y cariñoso, muy curioso y cotilla. Como felino es un desastre. Tiene la misma intuición … Seguir leyendo

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Rodríguez Ojeda en Granada

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Esa magia todavía fluctúa por las calles que antes fueron zocos. Hay un halo especial, de nostalgia, no de tristeza, transitando por la geografía urbana, siempre vigilada por la sierra Nevada, blanca y tersa en el invierno; ocre y verde, arrugada orografía, cuando los calores se instalan. Se presiente tanta historia. Seguir leyendo

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Cuestión de disciplina

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Siempre ha habido peleas, en los patios de los colegios. Pero eran hitos que además se resolvían de inmediato por el mismo profesorado, que tomaba las medidas oportunas in situ. Los de mi generación me comprenderán. Aquello no se volvía repetir. Seguir leyendo

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